Enrique Silva

Enrique Silva

Como ingeniero agrónomo, llegué a Los Cabos para colaborar en Twin Dolphin. Soy hotelero y agricultor. La casa donde ahora se ubica Los Tamarindos data de 1888 y perteneció a Don Ramón.

Iniciativas para la Transformación del Centro Histórico

En los primeros pasos para convertir el centro de San José del Cabo en un centro histórico, se organizó una reunión con el senador y la diputada Rosa Delia, con el objetivo de que conocieran el área y se inspiraran en precedentes como Playa del Carmen y otros destinos similares. La estrategia contemplaba primero presentar el lugar, luego convencer a los funcionarios y finalmente dar seguimiento para obtener recursos del gobierno federal. Para esto, se trabajó de cerca con la Secretaría de Turismo, contando con el apoyo de Alberto Treviño y Jacobo Turquie.

Consolidación de la Asociación y Colaboración con Autoridades

Durante semanas, se atendió y recibió la asesoría de políticos que ayudaron a definir el rumbo del proyecto. Para entonces, ya se había fundado la Asociación del Centro Histórico de San José del Cabo, A.C., la cual abrió puertas para reuniones con el director de seguridad, el secretario general de gobierno municipal y otras instituciones. La colaboración con el gobierno municipal fue destacada, apoyando en todos los asuntos turísticos como asociación.

Con el paso del tiempo, se continuó atendiendo a diversos políticos que escucharon las necesidades del centro histórico, y su asesoría resultó esencial. Pronto llegó la primera respuesta oficial: era necesario presentar un plan maestro. En colaboración con Irene Bustos, se elaboró dicho plan, que fue aprobado por el Gobierno del Estado. Gracias a la representación de Irene en una empresa importante, se desarrolló el proyecto ejecutivo para la remodelación del centro histórico.

Desarrollo del Proyecto y Participación Comunitaria

Todo el proceso tomó aproximadamente dos años, culminando mi periodo como presidente de la Asociación, la cual inició con 20 empresarios hasta llegar a alrededor de 100 asociados, en su mayoría restauranteros, quienes se reunieron para buscar solución a un problema en la planta de tratamiento. Así surgió la unión para procurar el bien común.

La asociación contó con familias nativas como los González y Aragón, Patricia Mendoza que recién llegaba de La Paz, Gabriel Corral que apoyaba en tesorería, Armida Castro que ofrecía el restaurante del hotel Tropicana para reuniones, y otras

familias que aún residían en el centro histórico. Lo más complicado ya se había logrado: unirnos por un objetivo en común.

Formalización y Logros Clave

La formalización de la asociación fue necesaria principalmente por cuestiones económicas, ya que había recursos disponibles y era importante estar preparados para formar parte de la comisión de remodelación si el municipio nos elegía como asociación civil. El mayor aporte fue dedicar tiempo y recursos, también colaborar con el director de seguridad, el Sr. Ledesma, una persona muy capaz.

El logro más importante fue la remodelación del centro histórico, que se realizó en dos etapas, siendo la primera vez que se invertían recursos significativos para instalar servicios subterráneos. Los comerciantes hicieron sacrificios, como cerrar negocios por uno o dos meses, pero apoyamos en la coordinación y auditoría para cumplir tiempos y minimizar afectaciones.

Crecimiento y Transición de Liderazgo

En aquel momento, todos los negocios eran pequeños, pero la mayoría ha crecido. Posteriormente, Rosa Luz Treviño asumió la presidencia de la Asociación, seguida por Blanca Pedrín. Yo, por mi parte, me dediqué a abrir Huerta LosTamarindos y a enfocarme en mi proyecto personal.

Retos Actuales y Mantenimiento del Centro Histórico

Actualmente, es necesario organizar un plan de mantenimiento para el centro histórico: reparar calles, banquetas, luminarias y definir responsabilidades para su cuidado. Es fundamental que todos los comerciantes se involucren nuevamente.

El Valor Histórico y Cultural del Centro

La historia del centro es interesante: el estero está contaminado y el área ha sido rescatada varias veces. El pueblo se ha embellecido, el comercio ha crecido, y las fachadas y galerías ofrecen propuestas artísticas atractivas. El tema del ruido está controlado y la unión entre comerciantes, sobre todo en seguridad, se mantiene gracias a la buena relación con la policía municipal.

Hoy vivimos otra etapa; el centro histórico es cada vez más bonito y profesional. Recordar los inicios nos muestra que nada fue sencillo, con reuniones extensas para revisar lineamientos gubernamentales y al menos dos reuniones semanales más las de comisiones. En el punto más exitoso de la asociación, había más de 100 miembros y diversas comisiones especializadas.

Organización Interna y Objetivos de la Asociación

La asociación contaba con comisiones de publicidad, seguridad, joyería, restaurantes, entre otras, para facilitar la colaboración. El principal objetivo era la promoción, y como miembros del comité de fiestas tradicionales, se tenía voz y voto en todas las reuniones y línea directa con el secretario general de gobierno. Los empresarios aportaban los recursos necesarios para operar, lo que permitió lograr grandes avances.

Hoy, nuevamente es necesario fomentar la unión, la conciliación y el diálogo entre los comerciantes, quienes en su mayoría son líderes y propietarios, lo que hace complejo consensuar actividades que involucren a todos.

Trayectoria Personal y Proyecto Ecológico

Como ingeniero agrónomo, llegué a Los Cabos para colaborar en Twin Dolphin. Soy hotelero y agricultor. La casa donde ahora se ubica Los Tamarindos data de 1888 y perteneció a Don Ramón. El proyecto actual incluye herbolaria, un mercado, producción de café, ocho cabañas, espacio para eventos, spa y restaurante.

La huerta es el alma del proyecto, que forma parte de un oasis con plantas centenarias como guamúchil, tamarindos y mangos. Se han impulsado prácticas ecológicas y agricultura orgánica durante más de 20 años, incluyendo certificaciones. Además, en San José del Cabo existieron cuatro trapiches o molinos de azúcar, aspecto relevante en la historia local.