Rosa Luz Treviño

Rosa Luz Treviño

Junto a Blanca Pedrín, tuve que liderar la gestión y la colaboración con autoridades y empresarios. A pesar de los sacrificios personales y algunos desencuentros, la satisfacción de haber contribuido al desarrollo del destino compensa los altibajos.

Inicios y Llegada a Los Cabos

Mi nombre es Rosa Luz Treviño de Mayfield. Hace 36 años llegué a este pueblo maravilloso para radicarme de forma permanente tras concluir mis estudios universitarios. El motivo de nuestra llegada se remonta a mi madre, quien conoció en Guadalajara a Sergio Rodríguez, un personaje muy conocido en Los Cabos. Gracias a esa amistad, ella visitó Cabo San Lucas cuando aún era un destino principalmente pesquero y lleno de encanto, y detectó de inmediato el potencial de la zona.

Mi madre comenzó vendiendo artesanía a una argentina que tenía la única tienda del lugar, lo que la motivó a abrir una propia, orientada al arte nacional de alta calidad, como el arte huichol y tenangos. Así nació la Galería Sol Dorado, cuya primera sucursal se estableció en Cabo San Lucas, incluso antes de que existiera la marina.

Anécdotas y Primeros Pasos

De esa época guardo recuerdos entrañables, como la ocasión en que Sammy Hagar visitó la galería y, tras adquirir varias esculturas, pagó con una tarjeta exclusiva, enseñándome el valor de tratar bien a todas las personas, sin importar las apariencias.

Con visión de futuro, mi madre propuso abrir otra galería en San José del Cabo, donde no había tiendas similares. Así, fuimos pioneras en ese lugar y, poco a poco, la galería fue creciendo. Al terminar mi carrera, me uní a mi madre para trabajar juntas.

Desarrollo y Expansión

En uno de mis recorridos por San José, descubrí una casa antigua con un gran jardín y visualicé ahí una tienda. Logramos rentar el espacio y, con el tiempo, aprendimos la valiosa lección de nunca construir en terreno ajeno, ya que invertimos mucho y, aunque hubo prosperidad, dependíamos de acuerdos con terceros.

San José empezó a prosperar: se abrieron más comercios y restaurantes, y surgieron alianzas para promover el centro. Participaban figuras como Armida Castro, Enrique Silva y Loic Tenoix. Sin embargo, nuestras múltiples tiendas en aeropuertos y otras ciudades no nos permitieron dedicar todo el tiempo deseado a estos esfuerzos.

Consolidación del Centro Histórico y el Distrito del Arte

Con los años, surgió el Distrito del Arte, primero limitado a unas cuantas calles. Nos organizamos para identificar y proteger los edificios históricos, costeando los trámites y los estudios técnicos necesarios. Finalmente, se logró delimitar el Centro Histórico de San José del Cabo en tres anillos: centro, estero y panteón, con la colaboración de autoridades y de otros empresarios.

El Distrito del Arte se inició formalmente en 2001, convocando a los turistas a visitar las galerías durante la temporada baja. Al regresar de una estancia en Texas, me encontré con una floreciente escena artística y, en 2007, comenzamos a organizar la caminata del arte, consolidando asociaciones entre galerías y el centro histórico.

Retos y Logros de la Remodelación

La labor fue ardua pero gratificante. Creamos un producto turístico reconocido a nivel mundial: el Centro Histórico de San José del Cabo. El trabajo fue en equipo y, en su momento, el gobernador Marcos Covarrubias nos brindó recursos a través de un fideicomiso, lo que permitió avanzar en la remodelación del centro.

La obra se realizó en etapas para afectar lo menos posible a los negocios, aunque hubo resistencia de algunos comerciantes por los cierres temporales. Las reuniones semanales con autoridades, desarrolladores y empresarios eran fundamentales para supervisar los avances y resolver problemas. Sin embargo, con el tiempo, surgieron deficiencias en la supervisión de obras y servicios, lo que ha generado problemas actuales en la infraestructura.

Desafíos Actuales y Reflexiones

Hoy, los retos principales son la falta de inversiones en servicios básicos como agua, electricidad y conectividad, así como el crecimiento desordenado. Es imperativo aprovechar recursos como la energía solar para iluminar el centro histórico. Realizamos estudios fotográficos de las calles para visibilizar la necesidad de mejora y evitar la resignación ante la mediocridad.

Junto a Blanca Pedrín, tuve que liderar la gestión y la colaboración con autoridades y empresarios. A pesar de los sacrificios personales y algunos desencuentros, la satisfacción de haber contribuido al desarrollo del destino compensa los altibajos. Trabajamos por un San José del Cabo que complementa y contrasta con Cabo San Lucas.

Participación Comunitaria y Gobernanza

La asociación operaba solo con cuotas y con el apoyo de aliados como Rubén Reachi, quien nos facilitó la elaboración de guías a través del Fideicomiso Turístico de Los Cabos. Las reuniones empresariales eran numerosas y tensas por la presencia de muchos líderes, pero eran necesarias para el consenso.

Invertimos tiempo y recursos personales, a veces en detrimento de nuestros propios negocios, porque creíamos en el proyecto. Ojalá las nuevas generaciones se comprometan a cuidar y continuar con este legado.

Reglamento y Futuro

Contamos con un reglamento robusto para el Centro Histórico, que abarca desde la planeación hasta la imagen urbana, y cuya aprobación fue posible gracias al involucramiento de los tres niveles de gobierno. Sin embargo, más allá de las reglas, la voluntad de las autoridades y de los empresarios es lo que garantiza el crecimiento y el cuidado del patrimonio común.

El futuro del Centro Histórico dependerá del compromiso y del amor por San José del Cabo de quienes ahora lo habitan. Celebro que personas como Blanca Pedrín den continuidad a este esfuerzo colectivo.