Irene Bustos

Irene Bustos

Es fundamental valorar la historia y recordar que el centro de San José del Cabo no siempre estuvo así; detrás hay trabajo, esfuerzo y conciliación. En una asociación, es necesario escuchar a todos y ceder por el bien común, pues las ideas surgen y se concretan cuando se camina juntos.

Primeros pasos en Los Cabos

Empecé a visitar Los Cabos de manera esporádica a partir del año 2004, mientras trabajaba en Estados Unidos para una empresa con presencia internacional. En ese período, la empresa empezó a crecer particularmente en Los Cabos, lo que me llevó a colaborar en proyectos importantes como El Dorado y Palmilla.

Establecimiento en San José del Cabo

En 2008, tomé la decisión de mudarme a San José del Cabo para abrir una oficina en la calle Valerio González. Fue justo en ese momento cuando inició la crisis económica. Al enfrentar ese reto, pensé en cómo podríamos ayudar e integrarnos a la comunidad, con el objetivo de ofrecer nuestros servicios y mantener a nuestro equipo ocupado, evitando despidos.

Integración a la comunidad y el Centro Histórico

Durante ese tiempo, por medio de amigos, me enteré de la existencia del comité del Centro Histórico. El proyecto despertó mi interés, por lo que me ofrecí a colaborar para que nuestro equipo participara activamente y, al mismo tiempo, apoyáramos a la comunidad. Todos habíamos decidido quedarnos a vivir en San José del Cabo, ya nos sentíamos parte de este lugar.

La historia de San José del Cabo me empezó a fascinar, lo que me llevó a investigar más y reunirme con personas locales para conversar y ampliar mi conocimiento. Descubrí que la historia del lugar es muy rica y que existen datos arquitectónicos valiosos para la conservación de las construcciones. Terminé enamorándome de San José del Cabo.

Participación en la Asociación y desarrollo de proyectos

Me integré al comité de la Asociación del Centro Histórico y me mudé a la calle Morelos, donde abrí una galería de arte y, en el piso superior, establecí mi despacho. Desde ahí, comencé a crear bosquejos e ideas para mejorar el centro histórico, y presenté una propuesta al comité. Gracias a las conexiones existentes, se logró escalar el proyecto de remodelación del centro histórico.

Fue una experiencia emocionante acompañar al comité durante todo el proceso. Recuerdo la colaboración de Enrique Silva, Paulina Gutiérrez, Nathalie Buchler, Blanca Pedrin y Gabriel Corral. La diversidad profesional enriqueció el proyecto y nos fortaleció como un grupo creativo y con iniciativa, que se convirtió en el pilar de ideas en beneficio del centro.

Desarrollo y consolidación del Centro Histórico

Nuestra labor requirió viajes frecuentes a La Paz para identificar los problemas del área y proponer soluciones, siempre con el objetivo de conservar la identidad arquitectónica de San José del Cabo. Iniciamos los trámites de permisos y, en la mesa directiva, compartíamos el mismo sentir: era el momento preciso para convertir nuestras ideas en realidad.

Logramos que el área fuera nombrada y catalogada como Centro Histórico. Se impulsó la Caminata del Arte los jueves, se delimitaron zonas del centro y se llevaron a cabo remodelaciones. Los jueves no solo son para los turistas, sino también para la gente local, convirtiéndose en un punto de reunión con restaurantes, galerías, tiendas y hoteles llenos de encanto.

A pesar de los retos presupuestales y las exigencias de mantenimiento, el resultado fue positivo. El objetivo principal era participar activamente y aportar nuestro esfuerzo.

Visión y reflexión sobre el futuro

Actualmente, tengo varias ideas en mente porque veo mucho potencial, con más actividades que podrían atraer visitantes. San José del Cabo se ha convertido en un lugar internacional, lo que le da una riqueza multicultural única.

Es fundamental valorar la historia y recordar que el centro de San José del Cabo no siempre estuvo así; detrás hay trabajo, esfuerzo y conciliación. En una asociación, es necesario escuchar a todos y ceder por el bien común, pues las ideas surgen y se concretan cuando se camina juntos.